¿Qué nos lleva a ser insensibles con el sufrimiento ajeno? ¿Por qué existe esa idea de "si a mí no me va bien al resto tampoco" ? Acaso necesitamos compensar nuestras frustraciones haciendo que los demás padezcan igual o más que nosotros, o simplemente nos gusta hacer daño. Para ser sincera por mucho que lo medite no consigo hallar una respuesta que explique o justifique esta manera de proceder, aunque lo más probable es que no la haya.
Pero a pesar de todo, aunque siempre hemos convivido con la poca humanidad y la brutalidad hacia nuestros semejantes, sobre todo hacia los más débiles, sí podemos decir que la impiedad es una característica que desarrollan sólo unos pocos.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada