Jordi Labanda ha realizado su segunda incursión, tras el álbum
El Hada Paca, en el mundo de la ilustración infantil.
Los dos mundos de Zoé es una historia para niños a partir de los siete años que cuenta las aventuras que viven en París Zoé y su pandilla, para encontrar una valiosa figura milenaria que ha sido robada y de cuya desaparición se culpa al padre de nuestra protagonista.
No me ha gustado. La historia, escrita por
Ana García Siñériz, no es nada creible (pienso que ni por los niños a los que va dirigida):
1º. Zoé, cuyos padres están separados y viven en distintos paises, tiene una hermana mayor, Matilde, estrella de un grupo musical y fruto de una primera relación de su padre, a la que hace años que no ve. Teniendo en cuenta la edad de nuestra protagonista, no ha tenido contacto con su hermana mayor desde chiquitina; bueno, pues resulta que en el reencuentro, al comienzo del libro, se las ve unidas por
el más profundo de los afectos.
2º. Matilde, viene a perdirle a Zoé que se encarge junto con su pandilla , por petición expresa de su padre, de investigar el caso pues la policia no es fiable al sospechar del progenitor de ambas. Pero
¡que padre le pide a una hija pequeña y su panda, que se dediquen a investigar un asunto criminal! Cuando, por remitirme a una pandilla literaria clásica,
Los Cinco se ocupaban de solucionar asuntos misteriosos, no es porque se los encargasen sus padres, ni la policia, ni nadie; se veían involucrados en ellos de forma accidental, lo que hacía que la situación fuese más admisible, dentro de todo.
Y más cosas pero, aquí lo dejamos.
Son magníficas, eso si, las ilustraciones de Labanda; y es novedoso el situar la historia dentro de un ambiente
mega-super-fashion.