martes, 29 de marzo de 2011

Nunca me abandones

A primera vista, los jovencitos que estudian en el internado de Hailsham son como cualquier otro grupo de adolescentes. Practican deportes, o tienen clases de arte donde sus profesoras se dedican a estimular su creatividad. Es un mundo hermético, donde los pupilos no tienen otro contacto con el mundo exterior que Madame, como llaman a la mujer que viene a llevarse las obras más interesantes de los adolescentes para una galería de arte. Kathy, Ruth y Tommy fueron pupilos en Hailsham y también fueron un triángulo amoroso. Ahora, Kathy K. se permite recordar cómo ella y sus amigos descubrieron poco a poco la verdad: que no son más que el secreto terrible de la buena salud de una sociedad.

Por fin he visto Never Let me go adaptación de la magistral novela (y no exagero) "Nunca me abandones" de Kazuo Ishiguro. Partiendo de que la película no puede captar toda la riqueza de la obra-origen, lo cierto es que no me ha defraudado en absoluto, es muy fiel a lo que Ishiguro nos quiso transmitir y al modo de hacerlo. A pesar de que, al contrario de la novela, en la primera escena ya se nos desvela el punto clave de la historia, no tiene importancia, pues a los pocos minutos nos hemos olvidado de ella y nos sumergimos en el mundo extrañamente ordinario de Hailsham, descubriendo de modo solapado y sutil lo que realmente se esconde tras esa institución.

La película al igual que el relato es desoladora y está filmada con una deliberada frialdad, pero eso no impide que nos deje tocados. Los protagonistas acatan con plena aceptación su destino, apenas la ilusión de una rendija gracias a la que, quizás, se podría aplazar su suerte y cumplir sus sueños, pero, cerrada esa posibilidad: la conformidad.

Intentad verla en versión original.

Estupendos todos los actores pero quiero resaltar, en un breve pero crucial papel, la presencia de Charlotte Rampling.



2 comentarios:

  1. Hacía largo tiempo que no veía una propuesta tan novedosa, exactamente desde que leí la novela en la que se inspira. Ishiguro es un crack de la literatura y Romanek ha acertado en su adaptación. Muy buena la composición musical de Rachel Portman y sobresaliente para Andrew Garfield.

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  2. A partir del momento en que los niños se hacen adultos desaparece parte de la intensidad de la historia. Es una pena, me gustó pero sobre todo la parte que se desarrolla en Hailsham que tiene mágia. Hay una composición maravillosa de planos.

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