miércoles, 10 de febrero de 2010

Entre dos mares: Li

El operador de radio (Stephen Rea) de un destartalado barco recién llegado a Hong Kong, un personaje abatido y que ha perdido la razón de vivir, conoce a una niña que vive en una barcaza flotante y que sobrevive limpiando las cubiertas de los barcos que llegan a puerto. Entre ambos surge una gran amistad.


¿Puede, en un medio hostil y miserable en el que hay que luchar día a día por la propia supervivencia, desarrollarse de forma noble y generosa el alma de una persona?
La primera respuesta, así sin más, sin pararnos mucho a reflexionar, es que no. Las circunstancias de la vida pesan demasiado, de hecho en nuestra sociedad el haber vivido en un determinado entorno y con unas determinadas circunstancias, exime, casi totalmente, de responsabilidad personal. Pero no es verdad, si es posible.
Al igual que yo, seguro que muchos de vosotros habeis conocido a personas que criadas en ambientes muy, pero que muy difíciles, han sido a lo largo de su existencia un ejemplo de lo que es una vida plena.
Así es Li, la protagonista de esta película, un personaje profundamente humano, que, asumiendo la realidad que le ha tocado, no se deja arrastrar por ella y con su hermano, casi un bebé, a cuestas y trabajando para salir adelante, es una persona serena y...feliz, que, además, sin pretenderlo, cambia la vida de ese adulto que se ahoga día a día en las aguas de la tristeza.
Maravillosa la escena en la que la niña se encuentra por vez primera con su padre y en donde, con un sencillo gesto, la directora nos hace ver la impresionante generosidad de Li.
"Entre dos mares: Li" dirección: Marion Hänsel; intérpretes: Stephen Rea, Ling Chu, Adrian Brine, Maka Kotto, Law Koon-Lan, Jo Chow, Wong Wong; música: Wim Mertens

1 comentarios:

  1. Yo también creo que es posible salir a flote, aunque hayas crecido en un medio hostil que podría haber acabado contigo.

    ¡Has conseguido despertar mi curiosidad por este film!

    ResponderSuprimir